Nuestro espacio es ideal para talleres creativos y experiencias en grupos pequeños que busquen un ambiente acogedor, inspirador y con personalidad. Funciona especialmente bien para actividades como textil, bordado, joyería artesanal, velas, ilustración, acuarela, manualidades y proyectos DIY. También es perfecto para clubes de lectura, escritura creativa, presentaciones de libros, encuentros culturales, sesiones de coaching o desarrollo personal, mindfulness, journaling, formación en grupos reducidos o talleres de emprendimiento creativo.
Gracias a su atmósfera cálida y estética cuidada, el espacio también puede adaptarse a pequeñas sesiones de bienestar suave, dinámicas de grupo o actividades creativas para equipos. No está equipado para cerámica avanzada ni actividades que requieran maquinaria especializada, pero ofrece un entorno ideal para propuestas manuales, artísticas y experienciales.
El espacio cuenta con aproximadamente 12 m² y está diseñado para maximizar la comodidad y la flexibilidad en grupos pequeños. La capacidad recomendada es de 8 a 10 personas sentadas cómodamente, pudiendo llegar hasta 12 en formatos más dinámicos o actividades que no requieran mesas grandes.
La distribución es adaptable y permite configuraciones tipo mesa central de trabajo para talleres manuales, formato aula para sesiones formativas, círculo para encuentros o dinámicas de grupo, o incluso espacio abierto para actividades más experienciales. Además, al estar integrado dentro de una tienda creativa, los participantes disfrutan de un entorno estimulante que aporta valor añadido a la experiencia.
El espacio ofrece una experiencia boutique difícil de encontrar en salas convencionales. Está ubicado en el corazón de Gràcia y cuenta con una preciosa puerta modernista histórica de más de 100 años que aporta carácter e inspiración desde el primer momento. El ambiente es cálido y acogedor, dentro de una tienda de artesanía y diseño cuidadosamente curada que crea una atmósfera única para cualquier actividad.
Incluye mobiliario (mesas y sillas), baño para participantes, agua, una pequeña cocina de apoyo y la posibilidad de interactuar con la tienda, lo que convierte cada taller en una experiencia más completa. La ubicación, el entorno creativo y la estética del espacio hacen que sea especialmente atractivo para facilitadores que buscan algo diferente a una sala convencional.